Tanto le ha costado a la historia lograr lo que tenemos en términos
de organización social, gobierno y derechos de los ciudadanos, que sorprende lo poco que lo valoramos. Puede que muchos
pongan en duda el hecho de que esto sea una democracia usando argumentos
idealistas o puristas y sin embargo tenemos derecho a sufragar en un sistema
relativamente transparente, con un nivel de seguridad en el sistema superior a
muchos países. El problema no es que el gobierno corrupto altera los votos y
manipula los resultados, el problema es que no votamos y que los que votan
parecen no estarlo haciendo por alguien que los represente. El problema es que
no estamos ni ahí, ni para hacer uso de nuestro derecho a voto ni para hacer
uso de nuestro derecho a ser candidatos y nos quejamos del resultado.
Ah! Pero tomamos riendas en el asunto, nuestra mayor acción
de disconfort es presionar el botón compartir. Incluso, algunas veces, hacemos
nuestros propios comentarios o memes. No somos capaces de modificar lo que nos
molesta, como sociedad estamos echados plácidamente en nuestra zona de confort
quejándonos de que nadie mueve un dedo y que las cosas están mal. Nos hemos
transformado en un pueblo nihilista, al fin y al cabo, las cosas están mal,
pero en realidad no están tan mal como para que hagamos algo más que hacer una
marcha de vez en cuando y publicar las fotos en las redes sociales.
Estoy de acuerdo, pues lo he visto de cerca, en que el
sistema está viciado y estancado. Los puestos de poder apernados y apitutados,
es casi imposible entrar al sistema, no importan los estudios ni las
intenciones. Sin embargo existe una forma de cambiarlo y esta es hacer uso del
derecho de voto. ¿pero por quién votamos? bueno, hay otro derecho, el de ir y
decir "yo quiero hacer algo, voten por mí".
Por favor, menos Chino Ríos y más Gabriel Boric.
Salud por eso.
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