jueves, 5 de marzo de 2015

No Estoy Ni Ahí

Tanto le ha costado a la historia lograr lo que tenemos en términos de organización social, gobierno y derechos de los ciudadanos, que sorprende lo poco que lo valoramos. Puede que muchos pongan en duda el hecho de que esto sea una democracia usando argumentos idealistas o puristas y sin embargo tenemos derecho a sufragar en un sistema relativamente transparente, con un nivel de seguridad en el sistema superior a muchos países. El problema no es que el gobierno corrupto altera los votos y manipula los resultados, el problema es que no votamos y que los que votan parecen no estarlo haciendo por alguien que los represente. El problema es que no estamos ni ahí, ni para hacer uso de nuestro derecho a voto ni para hacer uso de nuestro derecho a ser candidatos y nos quejamos del resultado.

Ah! Pero tomamos riendas en el asunto, nuestra mayor acción de disconfort es presionar el botón compartir. Incluso, algunas veces, hacemos nuestros propios comentarios o memes. No somos capaces de modificar lo que nos molesta, como sociedad estamos echados plácidamente en nuestra zona de confort quejándonos de que nadie mueve un dedo y que las cosas están mal. Nos hemos transformado en un pueblo nihilista, al fin y al cabo, las cosas están mal, pero en realidad no están tan mal como para que hagamos algo más que hacer una marcha de vez en cuando y publicar las fotos en las redes sociales.

Estoy de acuerdo, pues lo he visto de cerca, en que el sistema está viciado y estancado. Los puestos de poder apernados y apitutados, es casi imposible entrar al sistema, no importan los estudios ni las intenciones. Sin embargo existe una forma de cambiarlo y esta es hacer uso del derecho de voto. ¿pero por quién votamos? bueno, hay otro derecho, el de ir y decir "yo quiero hacer algo, voten por mí".

Por favor, menos Chino Ríos y más Gabriel Boric.


Salud por eso.