Durante las últimas 24 horas me he visto expuesta a múltiples situaciones de violencia. Una de ellas directamente hacia mi, otras hacia amigas, otras hacia grupos a los cuales pertenezco y una última, de carácter físico y decisiva hacia una amiga cercana. Me molesta y duele reconocer que tuve que ver un acto de violencia físico para reaccionar a defender a alguien.
Tras el ataque que recibí el día de ayer, en presencia de otras personas, algo dentro mío quedó inquieto. No por el hecho de ser atacada, sino por el hecho de no haber hecho nada, no haberme defendido y también, debo decirlo, porque ninguno de los otros presentes lo hizo. Uno tras otro se sucedieron los otros actos de violencia, donde vi gente excusarse en "no querer meterse en problemas", "que para qué el desgaste de energía", "que no está bien", "que hay que ser comprensivos", que paz, amor, ley del karma y seamos evolucionados. Una creciente rabia se comenzó a apoderar de mi. Un conflicto interno me tuvo en un estrés emocional horrible durante todo el día.
Cuando el penúltimo acto de violencia sale a palestra (uno que lleva mucho tiempo gestándose, pero que por diferentes motivos hoy surgió y me afectó) me envaré y vomité mi rabia. Hablé: No puede ser, no es posible que estemos aguantando estas cosas. ¿Dónde están los límites? ¿Hasta donde vamos a permitir que se nos haga daño, a nosotros y a los que queremos? y no sólo a nosotros, sino a los proyectos que estamos llevando a cabo, a los movimientos que estamos generando para cambiar el mundo. ¿Cuándo decimos basta?
Estando en medio de esto, aparece la guinda de la torta. Violencia física. Me paró yo, se para alguien más y vamos a defender. Fue necesario un hecho de esa índole para lograr movilizarnos. Me avergüenza, me da rabia y sin embargo, me permite enmendar todos mis errores de las ultimas veinticuatro horas.
NO, no podemos permitirnos ser pusilánimes por culpa de un errado concepto de lo que es "correcto". Hay momentos y situaciones para todo, cuando toca defender se toman los escudos y, si es necesario, las armas. Estamos hablando de personas que saben perfectamente lo que están haciendo, personas que no podemos cambiar, que no van a escuchar razones y que están haciendo un daño real.
Hoy estoy en pie de guerra, porque es lo que toca. En pie de guerra hacia los que me atacan a mi, atacan mi familia, atacan a mis amigos, atacan mis ideales y proyectos. Estoy en pie de guerra hacia personas ciegas, estrechas, dañinas y violentas. estas son mis tierras, esta es mi casa, este es mi templo y ustedes no lo van a destruir.
en concordancia... he sentido exactamente eso... voy contigo en ésta...
ResponderEliminarBello. Que nuestro ideal de divinidad no nos haga perder de vista qeu al fin y al cabo, lejos de toda teoria esta la realidad presente que somo humanos y aca se debe defender vivir y combatir humanamente... desde mi corazón humano estoy contigo bella...En este mundo y ahora
ResponderEliminar